bajar de peso

Obesidad

Actualmente, la obesidad es considerada por la Organización Mundial de la Salud la epidemia del siglo XXI. Las cifras de prevalencia de la obesidad son alarmantes y siguen en aumento, especialmente en el caso de los hombres, los cuales están equiparándose en cifras a las mujeres. Afortunadamente, en los últimos años ha dejado de ser considerada un problema fundamentalmente estético, y las autoridades sanitarias se han percatado de las múltiples complicaciones médicas-psicológicas y sociales que acarrea esta enfermedad, abandonando la idea de “gordito simpático y feliz”.

Nuestra cultura actual exige un modelo ideal de figura corporal (especialmente a las mujeres) imposible de alcanzar para la gran mayoría.

Este modelo irreal, genera insatisfacción, rechazo del propio cuerpo, sentimientos de falta de autocontrol y de eficacia, culpa y estrategias muchas veces inadecuadas de control de peso, como ciclos de atracón – restricción, ejercicio excesivo, vómitos, fármacos, dietas desequilibradas… muchas de estas estrategias son más frecuentes entre las mujeres debido a que existe una mayor presión social hacia el sexo femenino. Esta mayor preocupación de las mujeres respecto a su sobrepeso u obesidad, queda plasmado en que las mujeres consulten con mayor frecuencia que los hombres a las clínicas para reducir su peso (hay autores que estiman que el 85% de las consultas son por parte de mujeres).

Algunos otros datos que también indican un mayor malestar psicológico y mayor presión respecto a la estética en las mujeres, son por ejemplo: que las mujeres obesas tienen más problemas para tener una pareja que las mujeres en normopeso cosa que no pasa en los hombres; también que las mujeres con sobrepeso y obesidad suelen tener peor funcionamiento sexual y mayor afectación en su relación de pareja que en el caso de los hombres. Parece por tanto que las mujeres son más tolerantes respecto a la obesidad o sobrepeso del hombre que los hombres respecto a los kilos de más de las mujeres.

Lo que es un hecho tanto para hombres como para mujeres, es que cuando las personas llegan a su peso saludable, por lo general, su estado de ánimo mejora, así como su autoestima y autoconfianza, lo que les hace personas más disponibles y atractivas de cara a los demás y más abiertas a posibles relaciones.

Un tratamiento multidisciplinar de la obesidad y el sobrepeso resulta fundamental en su abordaje.

El tratamiento psicológico en obesidad, cada vez va cobrando más importancia y en muchos casos resulta imprescindible para una bajada y mantenimiento de peso definitivo.