Fenómeno Hikikomori

Fenómeno Hikikomori (II)

Diagnóstico diferencial

En mi opinión, se podría establecer un diagnóstico diferencial de los Hikikomoris con varias patologías. Una de ellas sería la agorafobia. En cambio, a diferencia de los que padecen este trastorno, los Hikikomoris se aíslan voluntariamente y no por la presencia de miedo o ansiedad intensa. Además, no muestran interés por formar parte de la sociedad ni deseo por salir al exterior como sí que presentan los diagnosticados de agorafobia.

Asimismo, la falta de relaciones con el exterior estaría ligada a varias patologías. De esta manera, los tumbados podrían ser confundidos con la presencia de un trastorno de ansiedad social (fobia social), un trastorno esquizoide de la personalidad, un trastorno esquizotípico de la personalidad, un trastorno de la personalidad por evitación o incluso depresión. También me cuestiono la posibilidad de que presenten síntomas propios al espectro de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, haciendo también difícil el diagnóstico con estas patologías.

En mi opinión, creo que habría que estudiar cada caso de Hikikomori en concreto, pudiendo extraer de ellos numerosos síntomas en común con estos diagnósticos que podrían formar parte de la base de su aislamiento, y evaluar los motivos que le han llevado a cada uno a ello. A la vez que podrían resultar caldo de cultivo para este fenómeno, las diversas patologías podrían ser la consecuencia de este aislamiento y presentarse como diagnóstico secundario y comórbido.

Tratamiento

Como comenta Beatriz Estébanez (s.f.), aún no se ha establecido un tratamiento estándar. No obstante, según Miravalles (s.f.) este puede seguir una de las dos líneas de intervención: la socialización o los métodos psicológicos.

El método de la socialización trata de obligar al afectado a interactuar con personas, cuidadosamente seleccionadas y siendo generalmente otros Hikikomori en fase de recuperación, separando a la vez a la familia del entorno protegido.

En cuanto al apoyo psicológico, este autor distingue entre los modelos de trabajo que insisten en que los afectados salgan de casa e ingresen en un centro hospitalario (ayudándose del uso de fármacos) y aquellos que defienden trabajar con ellos sin necesidad de salir, con asesoría a través del teléfono o internet.

García-Allen (2016) también hace referencia a la diferencia cultural en cuanto a la ayuda psicológica ofrecida ante estos casos. De esta manera, este autor menciona cómo los psicólogos europeos recomiendan la hospitalización mientras que los facultativos japoneses lo rechazan.

Discusión

Hace casi dos décadas que se acuñó el término Hikikomori en 2002. Sin embargo, algunos autores apuntan a su existencia ya en los años 90.
Tras haberme informado en el tema, me cuestiono la existencia de patologías subyacentes o comórbidas a este fenómeno. Como se mencionó antes, Saito (2013) no considera que haya otro problema psicológico asociado como fuente principal. Sin embargo, bajo mi punto de vista, creo que detrás de este síndrome sí que hay una importante base psicológica y social a la vez, siendo cada caso diferente.

Al igual que mencionaban Gallego (2010) y otros autores, creo que en la base del aislamiento puede haber elevados niveles de ansiedad y/o falta de habilidades de gestión así como características de personalidad como la timidez, la sensibilidad, la introversión o la pasividad. También podría tratarse de personas con escasas o nulas habilidades sociales y con falta de recursos para tolerar el estrés o la frustración.

En cuanto al desarrollo de estas características de personalidad propias de un perfil vulnerable para el aislamiento, apoyo la idea de una fuerte influencia parental. Con ello me refiero a las pautas de crianza y de educación, no a una relación genética ni hereditaria. De esta manera, considero la sobreprotección por parte de los progenitores como factor muy influyente. Asimismo, se observa una influencia del nivel económico y un cambio generacional en cuanto a la ideología de la crianza de un hijo: hoy en día parece ser que los padres se lo pueden permitir económicamente y les conforta ayudarle reforzando su actitud y manteniendo una relación de dependencia, aunque a la vez se avergüenzan de reconocer que su hijo es disfuncional.

En conclusión, creo que este fenómeno, al igual que otras patologías, es el resultado de un cóctel de síntomas fruto de la vulnerabilidad psicológica y la influencia social. Asimismo, estoy convencida de que irán surgiendo nuevos síndromes y trastornos a medida que la sociedad continúe avanzando.

Referencias

American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition. Washington, DC: American Psychiatric Association.

Caballero, M. (17 de enero de 2016) . “Hikikomoris” en España: la cárcel es tu habitación. El Mundo. Recuperado de http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/01/16/5698c889268e3eb17b8b4596.html
Estébanez, B. (s.f.). Hikikomori: jóvenes encerrados permanentemente en su habitación. [Entrada de blog]. Recuperado de https://psicologiaymente.net/clinica/hikikomori-sindrome-oriental-habitacion

Gallego Andrada, E. (2010). El escritor en su torre de marfil. Japón y España: tumbados y Hikikomori. Actas del I Congreso Ibro-asiático de Hispanistas Siglo de Oro e Hispanismo general K (pp. 177-190).

García-Allen, J. (2016). Hikikomori en España: el síndrome de aislamiento social no solo afecta a Japón. [Entrada de blog]. Recuperado de https://psicologiaymente.net/clinica/hikikomori-espana

Grandes, A. (20 de febrero de 2005). La amiga de Junior. El País Semanal, múm. 1482. Recuperado de https://elpais.com/diario/2005/02/20/eps/1108884416_850215.html

Kremer, W. y Hammon, C. (5 de julio de 2013). “Hikikomori”: por qué tantos japonés no quieren salir de sus cuartos. BBC. Recuperado de http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/07/130705_salud_japon_hikikomori_aislamiento_social_gtg

Martí, P. (16 de mayo de 2017). Los Hikikomoris también existen en España. La Vanguardia. Recuperado de http://www.lavanguardia.com/vida/20170415/421696958268/hikikomori-aislamiento-social.html

Saito, T. (28 de febrero de 2013). Hikikomori: Adolescence End. Recuperado de https://www.timeshighereducation.com/books/hikikomori-adolescence-without-end-by-tamaki-saito/2001992.article#survey-answer

Sánchez Rojo, A. (2017). El fenómeno hikikomori: tradición, educación y tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Arbor, 193 (785): a405. Doi: http://dx.doi.org/10.3989/arbor.2017.785n3010

Artículo escrito por Alicia Hernández