Cerebro ejecutivo planificar nuestras tareas

¿El cerebro ejecutivo?

Sin lugar a dudas el mundo de la Empresa, el entorno laboral, no es diferente al mundo familiar o de ocio, las personas somos las mismas ya sea en un entorno o en otro. Cada día soy más consciente de la dificultad que tenemos en el mundo empresarial para planificar nuestras tareas; buscamos excusas para justificar nuestra falta de planificación, pero lo gracioso es que si pensamos en nuestro entorno personal sucede lo mismo: los niños, el dentista, la compra, etc…

Todo ello me ha hecho reflexionar acerca de que parte de nuestro cerebro nos ayuda en esto de planificar, que puede ser una fórmula —no mágica— de conseguir reducir nuestros niveles de ansiedad y estrés que tanto encontramos en consulta.

Parece ser que un área de nuestra corteza cerebral, ubicada en su parte anterior denominada cerebro prefrontal, es la responsable de ayudarnos a planificar nuestras tareas y la que más tarda en madurar en el ser humano, siendo la parte más racional de nuestra mente.

Habitualmente, cuando maduramos actuamos de manera racional, pero como señala J. Amador Delgado Montoto en su libro Mi hijo no estudia, no ayuda, no obedece, en el momento en que nos sentimos agredidos de alguna forma esa información pasa antes a nuestro cerebro emocional que al racional y es entonces, señala J.Amador, cuando en lugar de planificar y pensar la respuesta o la tarea reaccionamos huyendo o luchando, en definitiva, retrocedemos 100.000 años y nos comporto amos como Neandertales, tomando decisiones equivocadas o actuando como pollo sin cabeza.

Consideran los expertos que la maduración del prefrontal se produce a los veintitantos años; teniendo en cuenta que los jóvenes actuales comienzan a desarrollar su actividad laboral a partir de los veintitantos largos y que la vida en pareja o familia se inicia a los veintimuchos, en ambos entornos el prefrontal debería dominar … ¿O no?

Cerebro prefrontal

Si el prefrontal domina nuestro comportamiento, ¿Qué deberíamos conseguir?

  1. Tomar decisiones: Esta área cerebral realiza los procesos mentales necesarios para tomar decisiones correctas y adecuadas a cada momento. Puede ser actuar, huir, luchar, quedarse quieto. Las decisiones pueden ser inmediatas o tomarse su tiempo, pero en cualquier caso serán analizadas pormenorizadamente.
  2. Comparación: Para tomar decisiones tendremos que analizar, y para ello recuperaremos datos de la memoria, que realizará analogías y similitudes por si la situación ya se vivió en otro momento. Todo esto lo consigue a través del hipocampo en el que como bien sabemos se localiza este proceso mental. Esta modalidad de memoria es la conocida como memoria ejecutiva.
  3. Planificación: Se encarga de la organización, analizar toda la información necesaria para generar planes y procesos de trabajo, así como buscar los recursos necesarios.
  4. Atención: Es un gran seleccionador de toda la información que le llega al cerebro, va priorizando aquellos estímulos que deben ser atendidos en primer lugar y prescinde de los que considera post-ponibles en ese momento. Básicamente selecciona teniendo en cuenta la supervivencia.
  5. Motivador: Al estar conectado con el cerebro emocional —aunque no se sabe muy bien como— obtiene energía para concentrarnos en las tareas que más nos gustan, ayudándonos a resolver y actuar.
  6. Empatía: Como sabemos la capacidad de percibir y sentir como los que nos rodean. Ponerte en el lugar de otros; de hecho las lesiones en el prefrontal provocan en este sentido alteraciones del comportamiento, tendiendo el paciente a parecer apático, distraído, como si no les importará nada ni nadie.

En definitiva, el prefrontal es el que nos ayuda a concentrarnos, a encontrar el momento adecuado para reaccionar, es el que planifica nuestras decisiones teniendo en cuenta las consecuencias y las personas a las que afectarán, el que consigue que el día a día sea motivador y no simple rutina, el que hace que tengamos en cuenta no sólo el corto plazo también el futuro, el largo plazo.

Son muchas las metáforas que en el mundo de la psicología y la empresa tienen en cuenta el cerebro ejecutivo; la que mejor lo define es la que alude a Director de Orquesta ya que como el prefrontal recibe toda la información, aunque no toca ningún instrumento, consigue que ninguno desafine o se imponga al resto. Los instrumentos del prefrontal serían la impusividad, la emocionalidad excesiva, la rutina, la concentración, etc.

En base a todo esto, podríamos decir que los adolescentes aún no tienen desarrollado el prefrontal al 100%, lo que justificaría en parte su comportamiento. Los sociópatas o personas que se han desarrollado en un ambiente difícil presentarían características similares; pero no obstante entre las personas etiquetadas como normales también podemos concluir que existe la necesidad de trabajar y desarrollar este órgano cerebral que al final dirige nuestra vida. Y en parte es lo que trabajamos los psicólogos a diario en consulta o en el mundo de la Empresa: el dominio y desarrollo de las funciones ejecutivas, que nos ayudan a afrontar nuestro día a día.

Artículo escrito por Fernando Lucas