ansiedad

Ansiedad, de aliada a enemiga.

La ansiedad es un mecanismo para nuestra supervivencia. Es un sistema de alerta que surge cuando existe un peligro que pone en juego nuestra integridad físico/psicológica.

La ansiedad es un sistema defensivo y gracias a él seguimos sobreviviendo como especie. Es nuestra aliada y no nuestra enemiga. La ansiedad no es mala, es un proceso natural e inevitable.

Sin embargo, tener ansiedad es distinto a tener un trastorno de ansiedad.

Alguno de los síntomas que indican que podemos tener un problema son:

  • Nerviosismo, taquicardias, espasmos, temblores.
  • Cansancio, falta de energía, desgana.
  • Dolores musculares, abdominales, de cabeza, nuca y extremidades.
  • Nauseas, diarrea, flatulencias.
  • Falta de apetito, nudo en el estómago, perdida de peso.
  • Falta de aire, sudoración.

También fobias específicas como por ejemplo miedo a conducir, los ataques de pánico, la agorafobia, las obsesiones y compulsiones, el trastorno de estrés postraumático, la fobia social,… son problemas de ansiedad que hacen nuestra vida menos feliz, incluso desagradable, y nos afectan a nuestras distintas áreas vitales como el trabajo, la pareja, la familia, los amigos

Cuando la ansiedad traspasa ciertos límites, puede convertirse en problema y en este caso, es necesario buscar ayuda profesional. Un profesional puede enseñarte una serie de herramientas para poder ponerla en su lugar, en su justa medida, ya que muchas veces nuestros intentos de controlarla pueden ser contraproducentes y empeorar la situación.

Si sientes que la ansiedad se te ha ido de las manos, te sientes incapaz de hacer muchas de las cosas que antes realizabas sin esfuerzo, has dejado de disfrutar de actividades,  momentos y situaciones que antes te hacían sentir bien, sientes que no eres la persona que eras y todo ello te hace entristecer, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te ayudaremos a manejarla para que ella deje de manejarte a ti y no limite tu vida.